del aire, doliéndole el alma;
y del sol, despertando los muros
recién madrugados.
No había
señales de su presencia
en ese hemisferio donde la palabra
fue caricia y la mirada beso.
en un río
de vértices peligrosos.
RELAJATE EN EL ATARDECER DE TUS PENSAMIENTOS, MEDITAR ES LA MEJOR MEDICINA PARA EL ALMA